Proyecto | 2008 | Vitoria-Gasteiz | Un bloque debía alinearse en una vía de considerable longitud y dejar detrás un gran espacio público, compartido con el resto de edificios de la manzana. La propuesta evita convertir el edificio en una frontera lineal y abre la planta baja mediante altos porches transversales. Se produce de este modo una conexión física y una gran transparencia entre los espacios públicos de la calle y el patio de manzana.
Estas conexiones funcionan también como un lugar de reunión, paseo y juegos para los usuarios de las viviendas, incluso durante los frecuentes días lluviosos.
La vivienda - a pesar de su reducida dimensión y de las numerosas, complejas y restrictivas normativas españolas - busca maximizar las posibilidades de uso y de vida.
Todos los servicios se agrupan en un centro rodeable, que además de simplificar el funcionamiento y las dimensiones de instalaciones y elementos constructivos, permite liberar una gran superficie bien iluminada, ventilada, interconectada y extremadamente flexible.
Las particiones de los dormitorios pueden retirarse sin comprometer la privacidad ni la eficiencia de la casa.
Se propone un cerramiento continuo de chapa metálica estándar. Todos los elementos, incluso los forjados, son prefabricados. Sólo son necesarios dos tipos de hueco diferentes para todo el edificio.
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