En construcción | 2007 | Vitoria | Los edificios se relacionan de un modo especial con el entorno natural. La geometría de los dos volúmenes abre paso a las vistas directas de la ladera. En el edificio Norte, esta apertura la se realiza a través de un gran túnel de acceso, que enmarca la presencia forestal de la colina, y mediante el voladizo frontal, que libera el aire en la fachada principal. En el edificio Sur, las vistas verdes asoman a través de sus voladizos laterales. En ambos edificios, los quiebros de vidrio reflejarán el cielo, los árboles y los montes vascos que rodean de forma privilegiada al Parque de Álava. De este modo, la actuación se convierte en un homenaje evidente al entorno natural.
La doble piel de los edificios proporciona, en invierno, un colchón térmico que disminuye las pérdidas de calor y, en verano, un tiro natural por diferencia de presiones que enfría la fachada interior y disminuye la demanda de aire acondicionado. Estas ventajas climáticas convierten a la fachada quebrada en un importante mecanismo de ahorro energético |