Proyecto | 2002 | Zaragoza | El estadio debe construirse en un contexto suburbano todavía sin ejecutar y se pide al edificio que proporcione una referencia al conjunto. Se trata de una pieza evidente y reconocible, clara, rotunda en su forma y extremadamente funcional. Agrupa una gran carga simbólica con la mayor voluntad de claridad conceptual. La reproducción directa en el exterior de las pendientes derivadas de la estructura portante genera una forma de cuenco que se identifica con el modo más natural y sencillo, más inteligible, de agruparse alrededor de un foco de atención (En asociación con Francisco Mangado). |