Proyecto | 2004 | Bilbao | El edificio organiza una pista de competición con capacidad para 2.000 espectadores, una pista lúdica, programa deportivo auxiliar, cafeterías de público y usuarios y 500 plazas de estacionamiento cubierto.
El solar se inscribe en una densa trama residencial de los años 40. El nuevo volumen se compacta y se esculpe ligeramente en atención a las viviendas cercanas. Una plaza ajardinada con especies arbóreas de gran porte sirve de preámbulo al edificio y aporta un vacío público a la saturada ocupación de la zona.
El cerramiento de los vestíbulos, cafeterías y resto de áreas de público lo forman una trama de lentes divergentes rectangulares de policarbonato compacto termoconformado.
Durante el día, las lentes difundirán en el interior la luz del exterior, y generarán una atmósfera blanca y homogénea. Con luz artificial las lentes brillarán en ambos lados de la fachada, y el cerramiento adquirirá un carácter luminoso y suave, ondulado al interior y plano al exterior. En ambas situaciones, las lentes distorsionarán las imágenes del interior y proporcionarán cierta privacidad a los usuarios. |