Proyecto | 2008 | San Sebastián |
El proyecto propone la reutilización de una fábrica de tabacos construida en San Sebastián en 1913, junto al río Urumea y a las vías del ferrocarril. Llegó a producir más de 200 millones anuales de cajetillas de cigarrillos en los años 60. El edificio existente posee un imponente volumen exterior y cuatro patios bien proporcionados, si bien el interior se encuentra muy compartimentado y deteriorado.
El programa prevé la transformación de la fábrica en un centro internacional dedicado al cine, una actividad especialmente relacionada con la ciudad, y al resto de la «fabricación» visual contemporánea. El edificio quiere ser, por tanto, una fábrica de presente.
La propuesta mantiene el volumen, las fachadas y los patios de la vieja estructura fabril, pero invierte su sentido. Los patios se transforman en salas cerradas, de una dimensión idónea para proyecciones de cine, conciertos o congresos. Se desmontan los pisos de las antiguas crujías, y estas se transforman en enormes corredores que sirven como vestíbulo, foyer, espacio expositivo e incluso cafetería y auditorio informal.
Así, la escala interior del edificio se modifica totalmente y, de resultar casi imposible para una institución cultural, pasa a configurarse como la más adecuada para los fines públicos y globales del centro.
Para completar el programa, el edificio eleva sobre sus hombros un fragmento de lugar, de piedra, vidrio y aire. Con el gesto mágico de los «harrijasotzailes», izadores vascos de piezas de granito, ese fragmento de territorio flotará sobre la vieja fábrica de tabacos, sobre el curso del Urumea y sobre la bruma brillante del Cantábrico.
Vinculará el nuevo edificio con el río, con la ciudad y sus icónicos lugares cinematográficos, y con la geografía lejana, la historia y el mar.
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